La Inspección de Trabajo ha sancionado a varias empresas tras detectar irregularidades en los sistemas de registro horario, especialmente en casos donde se han modificado horas registradas sin dejar constancia o justificación. En algunos expedientes, se ha comprobado que los registros eran alterados posteriormente por mandos intermedios o responsables de equipo, eliminando horas extraordinarias o ajustando jornadas para que coincidieran con los contratos, sin reflejar la realidad laboral. Este tipo de prácticas se consideran infracciones graves en materia laboral, ya que impiden verificar la jornada real del trabajador y pueden suponer un perjuicio económico directo en el caso de horas extra no compensadas o no declaradas. La normativa exige que cualquier sistema de registro horario garantice la inalterabilidad de los datos o, en su defecto, que cualquier modificación quede registrada con trazabilidad (usuario, fecha y motivo del cambio). Además, los registros deben conservarse durante un mínimo de cuatro años. 💡 Conclusión: un sistema de control horario debe ser fiable, transparente y auditable. Cualquier manipulación o falta de trazabilidad puede derivar en sanciones importantes.
Sanciones por manipulación de registros horarios y falta de control efectivo
Sanciones por manipulación de registros horarios y falta de control efectivo
La Inspección de Trabajo ha sancionado a varias empresas tras detectar irregularidades en los sistemas de registro horario, especialmente en casos donde se han modificado horas registradas sin dejar constancia o justificación.
En algunos expedientes, se ha comprobado que los registros eran alterados posteriormente por mandos intermedios o responsables de equipo, eliminando horas extraordinarias o ajustando jornadas para que coincidieran con los contratos, sin reflejar la realidad laboral.
Este tipo de prácticas se consideran infracciones graves en materia laboral, ya que impiden verificar la jornada real del trabajador y pueden suponer un perjuicio económico directo en el caso de horas extra no compensadas o no declaradas.
La normativa exige que cualquier sistema de registro horario garantice la inalterabilidad de los datos o, en su defecto, que cualquier modificación quede registrada con trazabilidad (usuario, fecha y motivo del cambio). Además, los registros deben conservarse durante un mínimo de cuatro años.
💡 Conclusión: un sistema de control horario debe ser fiable, transparente y auditable. Cualquier manipulación o falta de trazabilidad puede derivar en sanciones importantes.