A continuación, un resumen de los puntos principales.
¿Qué va a cambiar?
Según los borradores y la información adelantada por el propio Ministerio y distintos despachos laborales, el nuevo Real Decreto prevé:
Registro horario exclusivamente digital
En la práctica desaparecen las hojas en papel y sistemas “caseros”: el registro deberá ser digital, personal y no manipulable.
Fichaje detallado de toda la jornada
El sistema deberá reflejar no solo la hora de entrada y salida, sino también:
Pausas y tiempos de descanso.
Horas ordinarias y extraordinarias.
Si el trabajo es presencial, remoto o itinerante.
Acceso en tiempo real
La Inspección de Trabajo y la persona trabajadora (o su representación legal) deberán poder consultar el registro de forma inmediata y remota, sin necesidad de que la empresa prepare listados manuales.
Conservación y entrega de datos
Se refuerza la obligación de conservar los registros durante varios años y se plantea que la empresa deba entregar un resumen de horas junto con la nómina mensual.
Aplicación a más tipos de relación laboral
El nuevo marco alcanzará también a determinadas relaciones laborales especiales (directivos, empleados del hogar, ETT y subcontratas), lo que obligará a coordinar el registro horario entre varias empresas cuando intervienen en la misma prestación de servicios.
Más inspecciones y foco en las horas extra
En paralelo a este cambio normativo, la Inspección de Trabajo ya ha iniciado campañas específicas para revisar:
Límites de jornada y horas extra.
Descansos diarios y semanales.
Existencia de un registro horario fiable y accesible.
Los últimos datos apuntan a un aumento significativo de las actuaciones y sanciones por incumplimientos relacionados con el control horario y la jornada de trabajo. Cada vez es más frecuente que las inspecciones soliciten el acceso inmediato al sistema de registro.
¿Qué implica para las empresas?
En la práctica, esta reforma significa que las empresas deben:
Abandonar cuanto antes el papel y los Excels y pasar a soluciones digitales que cumplan con los nuevos requisitos.
Definir protocolos internos sobre cómo se ficha, cómo se gestionan las pausas y quién puede acceder a los datos.
Formar a la plantilla para evitar errores en el fichaje y conflictos posteriores.
Revisar su política de horas extra, teletrabajo y desplazamientos, ya que cada vez más resoluciones y sentencias van aclarando qué se considera tiempo de trabajo efectivo.
